Donald Trump retoma el poder: estrategia comercial y repudio hacia familias hispanas

La toma de posesión de Donald Trump marcó el inicio de un nuevo capítulo de su gobierno, enfocado en fortalecer la economía de Estados Unidos, aunque con poca atención a la estabilidad de las familias hispanas en el país.

Periodista: Guillermo Calvo

En su discurso inaugural, Donald Trump, presidente de EEUU, dejó claro que su administración pondrá los intereses estadounidenses al frente. «Nuestra prioridad será recuperar la grandeza de nuestra economía y asegurar el bienestar de nuestra nación», afirmó. Aunque su enfoque económico promete beneficios internos, los sectores hispanos han mostrado preocupación por las posibles consecuencias de sus políticas.

Uno de los puntos más sensibles es la continuidad de medidas que afectan directamente a los migrantes. Líderes comunitarios temen que, como en su primer mandato, Trump refuerce políticas de deportación y limite beneficios como el Estatus de Protección Temporal (TPS), que afecta a miles de salvadoreños. Según Ana López, activista pro-migrante: «Trump es un excelente estratega, pero su política tiende a sacrificar la integridad de las familias por intereses comerciales».

Durante la ceremonia, se destacó la importancia de los tratados comerciales, incluidos los acuerdos con países centroamericanos como El Salvador, a quienes Trump instó a fortalecer la colaboración para reducir la migración irregular. Sin embargo, los expertos consideran que estas políticas carecen de un enfoque humano. «El gobierno de Trump ve la migración como un problema económico y no como una crisis humanitaria», explicó el analista Carlos Martínez.

Si bien su administración promete avances en la economía nacional, el costo podría ser alto para las comunidades hispanas. Las familias migrantes enfrentan nuevamente el desafío de equilibrar sus sueños de prosperidad con un entorno político que prioriza las cifras sobre las personas.

Deja un comentario