El conversatorio, realizado el martes 21 de mayo de 2024 en las instalaciones de la Universidad Dr. Andrés Bello, regional de Sonsonate, trató temas sobre la libertad de expresión, dejando claro que la censura y la autocensura son amenazas persistentes para el periodismo en nuestro país. Uno de los panelistas compartió un incidente reciente que ilustra la situación: la detención de un empleado de un funcionario en Sonsonate. Tras publicar la noticia, se recibió la orden inmediata de retirarla. Este acto de censura directa pone en evidencia el ambiente hostil en el que operan los medios de comunicación.

La autocensura, aunque diferente, no es menos preocupante. Cuando los periodistas deciden no publicar una noticia por temor a represalias que podrían afectarles a ellos o a sus familias, se erosiona la libertad de expresión. Un tema particularmente delicado es el régimen de excepción, donde una cobertura inadecuada puede resultar en consecuencias graves, incluyendo la cárcel. Aunque se pueden encontrar vías alternativas para publicar información sensible, el impacto de la autocensura es innegable.
La compra de exclusividades es otra práctica que compromete la integridad del periodismo. Vender la exclusividad de una noticia puede considerarse una transacción comercial, pero cuando se trata de suprimir información a cambio de dinero, se convierte en una forma insidiosa de censura. Esto no solo es una traición a la ética periodística, sino también una grave amenaza para la democracia y la transparencia.
En cuanto a la protección legal, existen leyes que teóricamente protegen a los periodistas. Sin embargo, la efectividad de estas leyes es cuestionable. La verdadera protección radica en su cumplimiento, algo que lamentablemente no siempre se garantiza. Además, los propios periodistas a veces no abordan las noticias de la manera más adecuada, lo que puede dar lugar a problemas legales y éticos. La clave está en adherirse a la verdad y mantener una ética profesional inquebrantable.
Para mejorar el ejercicio del periodismo en el país, es necesario un cambio de enfoque. El periodismo debe servir a las comunidades en lugar de a las organizaciones. Es crucial desarrollar un periodismo que aborde temas relevantes como el cambio climático, las problemáticas de las comunidades indígenas, el medio ambiente y las particularidades de nuestro territorio. Además, el periodismo de investigación debe ser riguroso, verificando la veracidad de las fuentes y la información. Uno de los retos más importantes es la implementación de una nueva ley que garantice los derechos y la protección de los periodistas.
A las nuevas generaciones de comunicadores se les aconseja tener siempre presente la enorme responsabilidad que conlleva esta profesión. Es fundamental vivir de la publicidad sin comprometer la integridad personal o profesional. Vender publicidad es necesario, pero nunca deben vender sus pensamientos ni su ética. La veracidad, la objetividad y la integridad deben ser los pilares sobre los cuales se sustente su trabajo. La búsqueda de la verdad y la profundización en los temas deben ser constantes para asegurar un periodismo claro, objetivo y veraz.
Es crucial distinguir entre los diferentes tipos de medios de comunicación: comunitarios, privados y públicos. Cada uno tiene su rol y su importancia. Los medios comunitarios son esenciales para reflejar las voces y preocupaciones locales, los privados deben balancear la rentabilidad con la responsabilidad social, y los públicos deben garantizar el acceso a la información para todos, manteniendo una postura independiente y objetiva.
El debate sobre la libertad de expresión y los retos del periodismo es más relevante que nunca. Las amenazas a la libertad de prensa no solo afectan a los periodistas, sino también al derecho del público a estar informado. Enfrentar estas amenazas con valentía y compromiso es fundamental para preservar la democracia y la justicia en nuestra sociedad.

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