Entre el entorno educativo de hoy, la presión académica, las expectativas sociales y la incertidumbre sobre el futuro, se crea un desbalance en la salud mental de los estudiantes.

Crónica escrita por Nuvia Jasiny Aguirre Díaz
Hablamos de una realidad silenciosa que a menudo pasa desapercibida. Detrás de las sonrisas forzadas y las apariencias de normalidad, muchos jóvenes luchan en silencio contra estos enemigos invisibles como: la ansiedad, la depresión, el estrés abrumador, la baja autoestima y la desmotivación al estudio.
Según los informes realizados por la Organización Mundial de la Salud, las tasas de trastornos mentales entre los estudiantes de educación media y universitarios han alcanzado niveles alarmantes en los últimos años, porque no decirlo desde el encierro de la Pandemia del COVID-19 quien provoco un bloqueo emocional en los adolescentes, erosionando el bienestar y obstaculizando el camino hacia el éxito académico y personal.
Los adolescentes empiezan a presentar síntomas que se pueden considerar como signos de advertencia de una salud mental negativa, teniendo problemas de concentración , déficit de atención, carecen de un proyecto de vida y de no saber que quieren o de ser inseguros en la toma de decisiones sobre su futuro; pasan de tener un estado de alegría, aun estado de tristeza fácilmente o algunos estudiantes también pueden manifestar algún tipo de distorsión en cuanto al contacto interpersonal con otras personas.
Quiria Rodríguez, Licenciada en Psicología menciona que el no tener una buena salud mental nos lleva a muchísimas consecuencias no solo en el estado mental sino en nuestro cuerpo se da una alteración total, recordemos que somos mente, cuerpo y alma, entonces al afectar nuestro estado mental, afectamos también nuestro cuerpo por medio de enfermedades psicosomáticas como por ejemplo el estrés, a veces estos síntomas gástricos como la gastritis, la colitis y todos estos síntomas están muy relacionados al hecho de no tener un buen control o manejo de las emociones del enojo o de la frustración.
Desde la carga de las responsabilidades académicas, combinada con la presión de mantener un equilibrio entre la vida personal y social, puede provocar un deterioro significativo en el bienestar emocional de los jóvenes. Muchos estudiantes se sienten atrapados en un ciclo de autoexigencia implacable y autoevaluación constante, sin saber cómo manejar sus emociones abrumadoras.
Sin dudar los desafíos de la actualidad en el estado mental de los estudiantes, cada vez son más y llegan a ser abrumadores y consumibles en la vida de estos, algo totalmente inentendible y no visto por las generaciones atrás, es decir nuestros antepasados, quienes manifiestan no haber vivido situaciones como esas. Pero mientras la sociedad avanza y las olas de estas enfermedades silenciosas, queda una pregunta inquietante: ¿estamos haciendo lo suficiente para apoyar a nuestra juventud en su viaje hacia la madurez emocional y académica?
Es hora de tomar medidas concretas para abordar la crisis de salud mental entre los estudiantes desde prevenir a quienes consideran tener una buena salud mental o no, hasta explorar las raíces de la crisis de salud mental entre los estudiantes, los obstáculos que enfrentan para buscar ayuda y las posibles soluciones que podrían allanar el camino hacia un futuro más brillante y equilibrado, buscar a un especialista de la salud como un Psicólogo en donde puedan ser escuchados y comprendidos para evitar que estos trastornos se propaguen .
Es por eso por lo que es importante tratar de luchar en contra de estas enfermedades más comunes, como la depresión y la ansiedad que al final si no se controlan, pues se llegan a tener casos de suicidio, lo qué sería el enemigo de la salud mental.


Deja un comentario